3 de mayo de 2012

Esperanza crónica III

Mientras hay vida hay esperanza,
pero esta esperanza me quita la vida.

Dejo las puerta abierta.
Veo penetrar el halo de algo
que vagamente inspira la ilusión de lo que nunca será.
Es el humo que alimenta esta esperanza que me absorbe,
que me convierte en insomne,
otra vez.

Esta esperanza me ahoga y tú la alimentas,
y de repente la subyugas con tu buena suerte.

Ella puede más que mi voluntad.
Esperanza crónica, insomne perpetua.

Tengo ojeras de esperanza,
sufro nauseas de esperanza.

Tu siempre en estado latente,
zooming in, zooming out.

Yo dispuesta a perder esta esperanza inconsciente
y ser liberada.

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